La etiqueta energética. Lavavajillas

Nuestra forma de vida ha experimentado un cambio en los últimos años: cada vez es más frecuente disponer de un lavavajillas en los hogares españoles, y se emplea prácticamente a diario. Todos los estudios demuestran que es mucho más económico lavar la vajilla en estos aparatos que a mano, tanto en consumo de agua como en consumo energético.
Refiriéndonos a este consumo, el 90% del mismo se produce en el proceso de calentar el agua. Etiqueta energética lavavajillas
No obstante las mejoras tecnológicas permiten disponer de modelos que seleccionan la temperatura del agua y de programas económicos que permiten reaprovechar el calor del lavado para el aclarado o el secado, sin tener que consumir energía nuevamente.
Los desarrollos tecnológicos en el consumo energético y de agua de un lavavajillas han alcanzado prácticamente su techo, siendo muy abundantes en el mercado los de clases energéticas superiores (A) y la reciente aparición de aparatos termoeficientes. No obstante, empresas punteras del sector trabajan continuamente para reducir aún más estos consumos, como por ejemplo es el caso de BSH, fabricante de marcas como Bosch, Balay y Siemens, que ha desarrollado un novedoso sistema en los lavavajillas, que consiste en la utilización de zeolitas, una familia de minerales aluminosilicatos, cuya superficie porosa es capaz de absorber la humedad generada a su alrededor y desprender calor, lo que permite un mejor secado y una reducción del consumo energético.

La etiqueta energética de un lavavajillas tiene en cuenta la eficacia de lavado, secado y el consumo de agua y energía, medido en el programa económico.
Consumos agua lavavajillasTambién existen lavavajillas termoeficientes, que hacen uso del agua caliente de la red disponiendo de una doble opción para la toma de agua. El agua caliente se toma del circuito de ACS, procedente del acumulador de energía solar, caldera o calentador. Gracias a esto, se consigue el ahorro de energía.

Consejos prácticos

  • Los lavavajillas con etiquetado energético de la clase más eficiente ahorran energía y dinero.
  • Procure utilizar el lavavajillas cuando esté completamente lleno, o, mejor aún, elija el tamaño de su lavavajillas en función de sus necesidades. Además de los usuales lavavajillas de 60 cm. de ancho, existen aparatos de 45 cm. e, incluso, aparatos muy novedosos que se integran en los muebles, facilitando la carga y descarga de la vajilla y están perfectamente optimizados para un uso regular diario a media carga.
  • Retire en seco los restos de alimento de la vajilla y, si necesitara aclarar la vajilla antes de meterla en el lavaplatos, utilice el agua fría.
  • Siempre que pueda utilice los programas económicos o de baja temperatura. Los lavavajillas de gama alta, incorporan programas flexibles con sensores que detectan la suciedad y varían la temperatura y la duración del ciclo de lavado hasta obtener los mejores resultados sin incrementar el consumo.
  • Un buen mantenimiento mejora el comportamiento energético: limpie frecuentemente el filtro y revise los niveles de abrillantador y sal. Los niveles de carga de dichos depósitos influyen directamente en el consumo de energía en lavado y secado.